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Carlos Gomariz Miranda


Carlos Gomariz nace en Madrid en 1975. Estudia interpretación teatral y después dirección con Antonio Malonda. Escribe su primera obra que estrena en la sala La Usina llamada “Mis ídolos están muertos, mis enemigos siguen en el poder” (2014) y le seguiría “Todas y todos necesitamos un prodigio en nuestras vidas” estrenada en la sala Tú (2015). Después comienza a escribir “La caída” (2016), una obra inspirada en un hecho real de alguien muy cercano a su vida. Esta obra la edita la editorial Esperpento en la colección Dramaturgia Emergente. Continua escribiendo obras como “La madriguera del topo” (2016), “Reflexiones” (2017) y “Training” (2017). Es admirador del teatro de la crueldad y se siente interesado por autores como David Mamet, Harold Pinter, Samuel Beckett, Bertolt Brecht, Angélica Liddell, Rodrigo García, Sarah Kane o Martin Mcdonagh. Entiende el teatro como un vehículo de comunicación con el público para generar un debate interno entre la obra y el espectador.


Born in Madrid in 1975, Carlos Gomariz trained as an actor and then as a director with Antonio Malonda. His first play, My Idols are Dead; My Enemies are Still in Power (Mis ídolos están muertos, mis enemigos siguen en el poder) premiered at the Sala La Usina (Madrid) in 2014 and was followed by We All Need a Miracle in Our Lives (Todas y todos necesitamos un prodigio en nuestras vidas) at the Sala Tú (Madrid) in 2015. In 2016 he began writing The Fall (La caída), a play inspired by real events from the life of someone very close to him. The play was published by Esperpento in the collection Emerging Playwrights (Dramaturgia Emergente). His other plays include The Mole’s Burrow (La madriguera del topo, 2016), Reflections (Reflexiones, 2017), and Training (2017). He is an admirer of the Theatre of Cruelty and his interests include authors such as David Mamet, Harold Pinter, Samuel Beckett, Bertolt Brecht, Angélica Liddell, Rodrigo García, Sarah Kane or Martin McDonagh. He sees theatre as a vehicle for communication with the audience and for stimulating an internal discussion between the play and the spectator.